Opera versus tempus 1990

Opera versus tempus 1990

Opera versus tempus 1990

1

A finales de la década de los 80, y una vez finalizada esa búsqueda ansiosa de formas fuertemente expresionistas, Gallardo, llevado por su continua curiosidad rompe de alguna manera con todo lo anterior para iniciar una nueva etapa donde la forma más primaria y primitiva, el menhir, será el punto de arranque en la creación de nuevas obras, donde la figura humana adquirirá otra realidad física, y además mantendrá otra relación distinta de diálogo con la misma obra.

En este período, aparecerá de forma continua este motivo que se repite continuamente. Nos recuerda, sin lugar a dudas, a un tótem primitivo. Esta forma, tan simple y versátil a la vez, será el fundamento de todo un lenguaje expresivo propio.

De este modo, y con un lenguaje nuevo, se inicia la serie Opera Versus Tempus.
En ella las obras irán tomando forma sin precipitaciones, para llegar desde la simplicidad compositiva más evidente a una gran complicación formal.
El tótem inicial será el que irá dando forma a un nuevo lenguaje de signos efectivo por sí sólo, para ir dando paso, en cada obra, a una presencia más destacada del ser humano como elemento esencial en dicho diálogo.

La obra “Parlant es solucionen els problemas” será el motor fundamental de toda una serie de obras donde el ser humano expresará de forma más básica, sus anhelos y sus angustias.
En estas obras, el totem evolucionará de forma sutil hasta convertirse en figura humana, y poco a poco acabará siendo el centro del cuadro.
Hay una preocupación por el lenguaje y la técnica utilizada, pero ambas estarán siempre al servicio de su principal preocupación, la representación de la figura humana con sus sueños y sus recuerdos.

Su intención última es sumergirnos en nuestro ser más profundo.